El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y cuando los gobiernos están ante hombres que profesan el cristianismo, cuando se encuentran en una situación tan indefensa, y cuando falta tan poco para que se derrumbe toda esta fuerza aparentemente tan poderosa que ha sido erigida durante siglos, surgen reformadores sociales que predican que no es necesario sino incluso perjudicial e inmoral que los individuos traten individualmente de liberarse de su esclavitud. Esto es como si unos hombres llevaran tiempo represando el agua de un río para abrir un canal y cuando hubieran cavado toda una zanja y sólo les faltara hacer una abertura para que el agua corriera e hiciera el resto, de pronto llegaran otros hombres que les aconsejaran que en vez de dejar correr el agua, mejor sería construir sobre el río una máquina provista de achicadores que extrajeran el agua de un lado y la trasvasaran hacia el otro.
Sin embargo, la situación ha llegado demasiado lejos: los gobiernos sienten ya su impotencia y debilidad, y las personas con una conciencia cristiana, que han despertado de su estado hipnótico, empiezan ya a sentir su fuerza.
«Yo he venido para traer fuego al mundo, ¡y cómo me gustaría que ya estuviera ardiendo!»[36], dijo Cristo.
Y este fuego está empezando a arder.