El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Ante la desobediencia de los cristianos, los gobiernos se encuentran en una situación desesperada. Ven que la profecía se está cumpliendo: el cristianismo está rompiendo las cadenas y liberando a los hombres que se encuentran esclavizados; ven que esta liberación supondrá el fin inevitable de quienes mantienen a los demás esclavizados. Los gobiernos perciben esto, saben que tienen las horas contadas, y no pueden hacer nada. Lo único que pueden hacer para salvarse es retrasar la hora de su caída. Y esto es precisamente lo que hacen, pero aun así su situación es desesperada.
La situación de los gobiernos es comparable a la de un conquistador que desea conservar una ciudad a la que sus mismos habitantes han prendido fuego. En cuanto logra apagar el fuego en una parte, otras dos empiezan a arder; cuando cede a las llamas y derriba un lado ya quemado de un gran edificio, empiezan a arder otros dos lados. Estos fuegos son todavía aislados, pero están ardiendo con unas llamas que empezaron con una chispa, y que no se detendrán hasta que hayan acabado con todo.