El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Una vez en Moscú presencié una discusión sobre religión que habitualmente se realiza junto a la iglesia de Ojotni Riad durante el Domingo de Cuasimodo. Un pequeño grupo de unas veinte personas se había reunido en la acera y había iniciado una conversación muy seria sobre religión. Al mismo tiempo, en un edificio del Círculo de la Nobleza situado cerca había un concierto; un oficial de policía, al ver al grupo de gente reunido en la acera, mandó a un gendarme a caballo a dispersar a la multitud. El oficial no tenía ninguna necesidad de que aquel grupo de veinte personas se dispersara puesto que no molestaba a nadie, pero como llevaba allí la mañana entera, algo tenía que hacer. El gendarme, un mozo, blandiendo bravuconamente el sable con la mano derecha, se acercó a nosotros y nos ordenó con severidad: «¡Dispérsense!, ¿qué hacen aquí reunidos?». Todos volvimos la cabeza hacia el gendarme y uno de los que estaban hablando, un hombre sencillo que vestía caftán, dijo con voz tranquila y dulce: «Estamos hablando sobre algo serio y no tenemos por qué dispersarnos. Mejor sería que tú, joven, bajaras del caballo y prestaras atención a lo que hablamos, también a ti te resultaría útil». Después se volvió hacia nosotros y retomó la discusión. El gendarme hizo girar el caballo en silencio y se alejó.