El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Las personas que poseen gran cantidad de tierras y capitales, y que perciben grandes salarios obtenidos a costa de una clase trabajadora que no tiene ni para subsistir, asà como comerciantes, doctores, artistas, dependientes, cientÃficos, cocheros, cocineros, escritores, lacayos y abogados, que viven en torno a estas personas ricas, quieren creer que los privilegios de los que disfrutan no son producto de la violencia, sino de un intercambio de servicios absolutamente libre y justo; además, estos privilegios no sólo no son fruto de las palizas y asesinatos de algunos, como los que se produjeron en Oriol, como los que se han producido en muchos lugares de Rusia este verano y como los que se producen constantemente en toda Europa y América, sino que no tienen ni la más mÃnima relación con esta violencia. Les gusta creer que los privilegios de los que disfrutan existen por sà mismos, que son fruto de un acuerdo voluntario de todos los hombres, y que la violencia que se ejerce sobre éstos también existe por sà misma y se produce según unas leyes —generales y supremas— jurÃdicas, estatales y económicas. Esta gente se esfuerza en no ver que si están disfrutando de estos privilegios es siempre y únicamente gracias a lo mismo, por lo que unos campesinos que han cuidado un bosque del que dependen en extremo son obligados a entregarlo a un rico terrateniente que no ha contribuido en absoluto a su cuidado y que no lo necesita para nada, es decir, gracias al hecho de que si alguien se opone a entregar un bosque, será golpeado y asesinado.