El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y he aquí que el gobernador de Tula se estaba dirigiendo junto con otros funcionarios, oficiales y soldados a llevar a cabo la misma acción. Exactamente del mismo modo, es decir, mediante el asesinato o la tortura debía hacer cumplir la decisión de las autoridades, que consistía en que un joven terrateniente, con unos ingresos anuales de cien mil rublos, pudiera obtener tres mil más por un bosque arrebatado fraudulentamente a una comunidad entera de campesinos que padecían hambre y frío, para así poder derrochar ese dinero en dos o tres semanas en las tabernas de Moscú, Petersburgo o París. Y con ese fin iban los hombres con los que me crucé.
El destino, como adrede, tras dos años de dirigir mis esfuerzos y pensamientos hacia una misma dirección, me hizo tropezar por primera vez en mi vida con un acontecimiento que me mostraba con total claridad en la práctica lo que para mí ya hacía tiempo que era evidente a nivel teórico, esto es, que nuestra organización social no se basa en unos principios jurídicos, tal y como le gusta pensar a la gente que se beneficia de la posición ventajosa que les proporciona el actual estado de las cosas, sino en la más simple y burda violencia, en el asesinato y en la tortura.