El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros El tren con el que me crucé el 9 de septiembre, que transportaba a soldados con fusiles, cartuchos y azotes para reprimir a unos campesinos hambrientos y así respaldar a un rico terrateniente que había arrebatado a los campesinos un pequeño bosque que no necesitaba en absoluto, pero que éstos sí necesitaban desesperadamente, me demostró con una asombrosa claridad hasta qué punto los hombres han desarrollado la capacidad de cometer los actos más contrarios a sus convicciones y conciencias sin ni siquiera reparar en ello.
Aquel tren especial se componía de un vagón de primera clase para el gobernador, los funcionarios y los oficiales, y de varios vagones de mercancías repletos de soldados.
