El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Muchas veces he preguntado a distintos soldados cómo pueden matar a otros hombres cuando la ley de Dios dice «no matarás,» y esto, que les ha obligado a pensar en aquello que preferirían olvidar, los ha incomodado y llenado de turbación. Saben que existe una ley divina que dice «no matarás,» y saben que existe el servicio militar obligatorio, pero nunca han pensado que en esto pueda haber ninguna contradicción. El sentido de las tímidas respuestas que he obtenido ante esta pregunta siempre ha consistido en que la prohibición general de matar no incluye ni las guerras ni las ejecuciones de delincuentes dadas por el gobierno. Pero cuando les digo que esta limitación no aparece en la ley de Dios y les recuerdo que la doctrina cristiana, de obligado cumplimiento para todos los creyentes, de la fraternidad, del perdón a las ofensas y el amor es absolutamente inconciliable con el asesinato, la gente del pueblo suele estar de acuerdo conmigo, pero me lanza la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible que un gobierno que —según ellos consideran— no puede equivocarse ordene a las tropas ir a una guerra y ejecutar a delincuentes? Cuando respondo que un gobierno que ordena tales cosas está actuando erróneamente, mi interlocutor, o bien se queda aún más turbado, o bien corta la conversación, o bien se enoja conmigo.