El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y asà es como ocurrió en el caso que nos ocupa. Bastó con que algunas personas —implicadas y no implicadas en el asunto—, que se habÃan librado ya de su estado hipnótico cuando la acción todavÃa se estaba preparando, manifestaran con valentÃa su indignación por las torturas que se habÃan llevado a cabo en otros lugares, y la repugnancia y el desprecio hacia quienes habÃan participado en ellas; bastó con que en el asunto de Tula algunos individuos expresaran su falta de deseo de participar en él; bastó con que una dama y otras personas manifestaran en la estación a los hombres que viajaban en el tren su indignación por lo que se disponÃan a hacer; bastó con que uno de los jefes de regimiento al que reclamaban una parte de su tropa para reprimir la revuelta expresara su opinión acerca de que los militares no pueden ser verdugos, para que gracias a ésta y a otras influencias personales que parecÃan carecer de importancia, el asunto tomara un cariz totalmente distinto: las tropas, al llegar al lugar de los hechos, en vez de torturar a los campesinos se limitaron a talar el bosque y a entregarle la madera al terrateniente.