El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Pero para que esto suceda no es necesario que despierten y se abstengan de participar en este asunto todas las personas que viajan en el tren; si despiertan y se abstienen aunque sean sólo unas cuantas de ellas y manifiestan con valentÃa a los demás la criminalidad que supone ese acto, la influencia de estos pocos puede hacer que los demás despierten del estado hipnótico en el que se encuentran, y el crimen será evitado.
Y no sólo eso: incluso si algunas personas que, aunque no han participado directamente en este asunto sà han presenciado su preparación, o han tenido noticia de casos similares, no permanecen indiferentes a ello y manifiestan abiertamente y con valentÃa su repugnancia hacia los que colaboran en semejantes acciones, y les señalan toda su irracionalidad, crueldad y criminalidad, esto también tendrá sus efectos.