El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros ¿Es posible que deban dispararles?
Sólo Dios sabe qué hará cada uno de estos soldados en este último instante. La más pequeña indicación de que esto no se puede hacer, y, por encima de todo, de que es posible no hacerlo, una palabra o una insinuación en este sentido, bastarÃa para detenerlos.
Todos estos hombres que van en el tren, cuando deban culminar el acto hacia el que se dirigen se encontrarán en la misma situación en la que se encontrarÃa un individuo hipnotizado al que persuadieran para que cortara un tronco y que, al acercarse a lo que le habÃan asegurado que era un tronco y alzar el hacha, viera o le dijeran que en realidad no se trata de un tronco, sino de su propio hermano. Este individuo puede cumplir lo que le han ordenado o puede despertar antes de hacerlo. Del mismo modo pueden todos estos hombres despertar o no despertar. Si no despiertan y cometen este terrible crimen, como sucedió en Oriol, se intensificará en otras personas la autosugestión y el hipnotismo bajo cuyo efecto actúan; pero si despiertan, no sólo se evitará este crimen, sino que muchos de los que tengan noticia del giro que ha dado el asunto se liberarán del estado hipnótico en el que se encontraban o, al menos, se aproximarán a esta liberación.