El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros O tenemos al fabricante, cuyos ingresos proceden del salario que escamotea a los obreros: toda su actividad se basa en el trabajo forzado y antinatural que destruye a generaciones enteras de hombres. Parecería evidente que si esta persona profesa cualquier tipo de principios religiosos o liberales, debería dejar de destruir vidas humanas para obtener ganancias. Pero conforme a la teoría existente, está contribuyendo a la industrialización y no tiene que dejar de desarrollar su actividad porque esto sería incluso perjudicial para la gente y para la sociedad. Este hombre cruel, que esclaviza a miles de personas, que construye para sus lisiados obreros casitas con jardincitos de dos arshinas[58], mutualidades, hospicios y hospitales, está seguro de que con esto ha pagado de sobra por todas las vidas humanas que ha destruido y que destruye física y moralmente, y continúa tranquilamente con su actividad y se enorgullece de ella.