El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros No nos podemos persuadir de que no sabemos nada sobre las cien mil personas que sólo en Rusia permanecen recluidas en cárceles y presidios para asegurar nuestras propiedades y nuestra tranquilidad, ni de los tribunales en los que participamos personalmente y los que, a petición nuestra, condenan a quienes atentan contra nuestras propiedades o seguridad a penas de cárcel, deportación y trabajos forzados, en los cuales estas personas, que no son en absoluto peores que quienes los han juzgado, perecen o se corrompen; tampoco podemos persuadirnos de que no sabíamos que todo lo que poseemos es obtenido y defendido para nosotros únicamente con el asesinato y la tortura. No podemos fingir que no vemos al guardia que se pasea ante nuestras ventanas con un revólver cargado y que nos protege mientras degustamos nuestra deliciosa comida o miramos una nueva obra de teatro, o a los soldados preparados para salir con fusiles y cartuchos en cuanto una propiedad nuestra haya sido perturbada.