El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Sabemos perfectamente que si podemos acabar de comer, de ver una nueva obra de teatro o de divertirnos en un baile, en la fiesta de Navidad, paseando, en las carreras o en una cacería es únicamente gracias a la bala del revólver del guardia y a la del fusil del soldado, que atravesará el vientre hambriento de un pobre desdichado que desde una esquina, relamiéndose los labios, observa nuestras diversiones, y que las perturbará en cuanto el guardia se marche con su revólver o el soldado no esté en el cuartel, listo para acudir a nuestra primera llamada.