El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros De esta manera, un hombre que bajo la influencia de la pasión ha realizado un acto contrario a la verdad que reconoce, sigue siendo libre de reconocer o no reconocer esta verdad; es decir, puede, en caso de no reconocer la verdad, considerar su acto como algo necesario y justificable; o puede, en caso de reconocer la verdad, considerar su acto como algo malvado, y reprobarse a sí mismo por haberlo realizado.
Así, un jugador o un borracho que no ha podido resistir la tentación y que se ha entregado a su pasión, sigue siendo libre de reconocer el juego o la bebida como algo dañino, o como un pasatiempo inofensivo. En el primer caso, incluso si no ha logrado liberarse de inmediato de su pasión, cuanto más lo vaya haciendo, más sinceramente reconocerá la verdad; en el segundo caso, tan sólo reforzará su pasión y se privará de cualquier posibilidad de liberación.