El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Del mismo modo, un hombre que al no soportar el intenso calor de las llamas ha salido corriendo de una casa ardiendo, sin salvar a un compañero que permanecía dentro, puede reconocer su acción como algo ruin (si reconoce como una verdad que las personas deben salvar a sus semejantes aun poniendo en peligro su propia vida); o puede reconocer su acción como algo natural, necesario y justificable (si no reconoce esta verdad). En el primer caso —cuando reconoce la verdad a pesar de haberse apartado de ella— está preparando para sí mismo toda una serie de acciones abnegadas que en el futuro emanarán inevitablemente de este reconocimiento de la verdad; en el segundo caso está preparando para sí mismo toda una serie de actos egoístas, opuestos al primer caso.