El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Pero el hombre no es inmóvil con respecto a la verdad, y constantemente, a medida que va avanzando por la vida, cada individuo por separado, así como la humanidad entera, experimentan un nivel de verdad cada vez mayor y se van liberando cada vez más de los errores. Y por eso las personas siempre se encuentran en una triple relación con respecto a la verdad: unas verdades han sido asimiladas hasta tal punto por los hombres que se han convertido en la causa inconsciente de sus actos, otras verdades justo empiezan a serles reveladas, y una tercera categoría de verdades, a pesar de no haberlas asimilado aún, se les han revelado con tanta claridad que deben posicionarse inevitablemente con respecto a ellas: deben reconocerlas o rechazarlas. Y el hombre es libre de reconocer o rechazar estas verdades.
La libertad de una persona no reside en que pueda actuar libremente, con independencia del transcurso de la vida y las causas que ya existen y que le influyen, sino en que, al reconocer la verdad que le ha sido revelada y profesarla, pueda o bien convertirse en partícipe libre y dichoso de la obra eterna e infinita de Dios, o bien no reconocer esta verdad y convertirse en un esclavo, arrastrado a la fuerza y de un modo terrible hacia un lugar al cual no quiere ir.