El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Este argumento carece de fundamento porque si nos permitiéramos determinar que una persona es pérfida y malvada, en primer lugar estarÃamos destruyendo todo el sentido de la doctrina cristiana, según la cual todos somos iguales —hermanos, hijos de un mismo Padre—; en segundo lugar, si Dios permitiera usar la violencia contra los malvados, dado que es imposible encontrar una definición justa e inequÃvoca para distinguir al malvado del no malvado, las personas empezarÃan a acusarse mutuamente de serlo, cosa que sucede en la actualidad; en tercer lugar, si realmente pudiéramos distinguir con claridad a los malvados de los que no lo son, la sociedad cristiana no los podrÃa ejecutar, mutilar ni encarcelar, ya que en una sociedad cristiana no habrÃa quien llevara a cabo estas acciones, porque un cristiano que quiera ser considerado como tal tiene prohibido ejercer la violencia sobre los malvados.
El tercer tipo de respuesta, más sutil que el anterior, se basa en la afirmación de que aunque si bien es cierto que el mandamiento de la no resistencia al mal con la violencia es un deber para todo cristiano, cuando el mal está dirigido personalmente hacia él, este mandamiento deja de ser exigible, y cuando este mal está dirigido hacia los suyos, no sólo no está obligado a obedecerlo, sino que debe defenderlos recurriendo a la violencia contra sus agresores.