El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Todo empezó en los inicios del cristianismo, cuando se entendÃa la doctrina de un modo incompleto y fragmentario, cosa que vemos en los Evangelios y en los Hechos de los Apóstoles. Cuanto menos se comprendÃa la doctrina cristiana, más oscura parecÃa ésta y más se necesitaba una serie de pruebas externas que demostraran su veracidad. El precepto de «no hacer al otro lo que no quieras para ti» no era necesario demostrarlo con milagros, ni tampoco era necesario tener fe para comprenderlo, porque este precepto es por sà mismo muy convincente, ya que va acorde con el intelecto y con la naturaleza humana; pero el precepto de que Cristo es Dios habÃa que demostrarlo mediante milagros absolutamente incomprensibles.
Cuanto más oscura era la comprensión de la doctrina de Cristo, más se mezclaba ésta con todo tipo de milagros; cuanto más se mezclaba con los milagros, más se apartaba de su auténtico sentido y se convertÃa en algo más oscuro; y cuanto más se apartaba de su auténtico sentido y se convertÃa en algo más oscuro, con más fuerza habÃa que insistir en su infalibilidad, y ésta se hacÃa menos comprensible.
A través de los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles y las EpÃstolas vemos que desde los primeros tiempos, la comprensión errónea de la doctrina generó la necesidad de demostrar su veracidad mediante milagros y mediante lo inexplicable.