Guerra y Paz
Guerra y Paz La familia de Natasha mostró cierto embarazo al comienzo de sus relaciones con Bolkonski; les parecÃa un ser de un mundo ajeno, y durante mucho tiempo Natasha procuró familiarizar a los suyos con él, afirmando con orgullo a todos que su prometido no era, en realidad, tan especial como parecÃa, que era igual a los demás, que ella no le tenÃa ningún miedo y que nadie se lo debÃa tener. Al cabo de algunos dÃas la familia se acostumbró a él y, sin que los cohibiese su presencia, siguieron su vida de antes, en la cual él tomaba parte. SabÃa hablar de la administración de las tierras con el conde, de modas con la condesa y Natasha, de álbumes y bordados con Sonia. A veces los Rostov, entre sà y delante del prÃncipe Andréi, se asombraban de cómo habÃa sucedido todo y de lo evidentes que eran los presagios: la llegada del prÃncipe Andréi a Otrádnoie, su viaje a San Petersburgo, la semejanza entre Natasha y el prÃncipe (que la niñera habÃa señalado cuando los visitó por primera vez), el altercado entre Andréi y Nikolái en 1805 y tantas otras circunstancias que parecÃan haber propiciado todo cuanto habÃa sucedido.