Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

También Nikolái estaba entusiasmado con el modo de tocar del tío. Éste volvió a repetir la canción. De nuevo apareció en la puerta el riente rostro de Anisia Fiódorovna, y detrás de ella otros… “Cuando va por agua fresca, grita la muchacha: ¡espera!”, tocaba el tío; después hizo una variación habilísima, interrumpió un acorde y movió los hombros.

—Sigue, querido, sigue, tío— dijo Natasha con voz suplicante, como si estuviera en juego toda su vida.

El tío se levantó. Parecía haber en él dos hombres: uno serio y otro alegre; el hombre serio sonrió gravemente mirando al alegre y el alegre hizo un gesto ingenuo, ceremonioso, como si fuera a iniciar una danza.

—A ver, sobrina— dijo, invitando a Natasha con la mano que había arrancado el último acorde.

Natasha se quitó el chal que llevaba encima, dio unos pasos adelantando al tío y, con las manos en la cintura, movió rítmicamente los hombros y se detuvo frente a él.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker