Guerra y Paz
Guerra y Paz Todo el interés se centraba ahora en aquella inmensa guerra, y el prÃncipe Andréi se sintió contento de verse por algún tiempo libre de la distracción que le proporcionaba pensar en Kuraguin. Durante los cuatro primeros dÃas, en los que nadie le exigió nada, el prÃncipe Andréi recorrió el campo fortificado y trató, con ayuda de su propia experiencia y las explicaciones de personas bien informadas, de hacerse una idea clara de la situación. Sin embargo, la cuestión de si aquel campamento era o no útil permaneció para él insoluble. Su experiencia militar le decÃa que los proyectos mejor meditados no significan nada en la guerra (recordaba la batalla de Austerlitz), que todo dependÃa del modo de reaccionar ante las acciones inesperadas, imposibles de prever, del enemigo; que todo depende de quién dirige la acción y de cómo la dirige. Para ver claro en este último punto, el prÃncipe Andréi, aprovechando su posición y sus relaciones, trató de conocer cómo se dirigÃa el ejército, qué personas y grupos participaban en esa dirección; y de todo ello dedujo sus apreciaciones personales sobre la situación militar.