Guerra y Paz
Guerra y Paz —Porque será mejor para mà que yo venga menos… porque… No; sencillamente, tengo asuntos que resolver en casa.
—¿Pero por qué? DÃgalo…— comenzó Natasha, mas de pronto calló.
Se miraron asustados y llenos de turbación. Él trató de sonreÃr, pero no pudo hacerlo. Su sonrisa expresó un hondo sufrimiento. Sin decir nada, besó su mano y salió. Marchaba decidido a no volver más a casa de los Rostov.