La Muerte de Ivan Ilich
La Muerte de Ivan Ilich Esa supuesta remoción, aparte de la importancia que pudiera tener para Rusia, encerraba un significado especial para Iván Ilich, ya que la promoción de un personaje nuevo, Piotr Petróvich, llevaría aparejada probablemente la de Zajar Ivánovich, circunstancia extraordinariamente propicia para él, pues este último era amigo y compañero suyo.
Iván Ilich obtuvo confirmación de la noticia en Moscú y, en cuanto puso el pie en San Petersburgo, se fue a ver a Zajar Ivánovich, quien le prometió un puesto seguro en el Ministerio de Justicia, el mismo en el que había desempeñado sus funciones hasta entonces.
Al cabo de una semana mandó el siguiente telegrama a su mujer:
Zajar reemplaza a Míller.
Mi nombramiento aparecerá en próximo decreto.
Gracias a esos nuevos nombramientos, Iván Ilich obtuvo inesperadamente en su ministerio de siempre un cargo que le situaba dos peldaños por encima de sus compañeros: nada menos que cinco mil rublos de sueldo y tres mil quinientos en concepto de dietas para el traslado. Iván Ilich olvidó de golpe el despecho que sentía por sus enemigos y por el ministerio en su conjunto y quedó embargado de felicidad.