La Muerte de Ivan Ilich
La Muerte de Ivan Ilich Iván Ilich habÃa hablado sin tomar aliento delante de su mujer y en el momento en que esta salió de la habitación emitió un profundo suspiro.
—Después de todo —se dijo—, ¿quién sabe? Puede que no sea nada…
Empezó a tomar las medicinas, a seguir las prescripciones del médico, que cambiaron después del análisis de orina. No obstante, daba la impresión de que algo no cuadraba con el análisis o con el tratamiento. No se podÃa culpar al médico, pero el caso es que los resultados no eran ni mucho menos los que le habÃa adelantado. O se habÃa olvidado de alguna cosa o le habÃa mentido o le habÃa ocultado algo.
En cualquier caso, Iván Ilich siguió observando a rajatabla las prescripciones del médico y en un primer momento encontró en ello algún consuelo.