Resurrección
Resurrección A pesar de que querÃa desembarazarse de esto cuanto antes, porque le esperaba la institutriz suiza, estaba tan acostumbrado a su oficio, que cuando empezaba a hablar ya no podÃa detenerse. Por eso persuadÃa detalladamente a los jurados a que si encontraban culpables a los acusados, tenÃan derecho a reconocerlos culpables; si los encontraban culpables de una cosa, pero inocentes de otra, podÃan reconocerlos culpables en una cosa, pero inocentes en otra. También les explicó que si bien se les otorgaba ese derecho, debÃan emplearlo de una forma razonable. QuerÃa también explicarles que si a una pregunta contestaban afirmativamente, ésta se aplicarÃa a su conjunto, y que si deseaban que su afirmación se refiriese a una parte determinada debÃan expresarlo asÃ, y mencionar lo que no reconocÃan. Pero miró su reloj y, viendo que ya eran las tres menos cinco, decidió inmediatamente abordar el asunto.
—Las circunstancias de este proceso son las siguientes —empezó a decir, y repitió varias veces lo mencionado por los abogados, el sustituto del fiscal y los testigos.