Resurrección
Resurrección «A toda costa destruiré la mentira que me aprisiona, lo confesaré todo, diré la verdad siempre y actuaré con ella —se dijo decididamente en voz alta—. Diré la verdad a Missy, le explicaré que soy un libertino y no puedo casarme y que la he molestado en vano; confesaré la verdad a MarÃa VasÃlievna —la mujer del mariscal de la nobleza—. Además, no tengo por qué decirle nada a ella, se lo diré a su marido, que soy un miserable y que le he engañado. Con la herencia procederé de tal forma que quede patente la verdad. Le diré a Katiusha que soy un miserable, que me considero culpable ante ella, y que haré todo lo que pueda por aliviar su destino. SÃ, la veré y le pediré que me perdone. SÃ, le pediré perdón, como hacen los niños —se detuvo—. Y si es preciso, me casaré con ella.»
Se detuvo otra vez, juntó las manos en actitud orante ante el pecho, como lo hacÃa cuando era pequeño, alzó los ojos hacia el techo y exclamó:
—¡Señor, ayúdame, enséñame, ven a mà y purifÃcame de todas las canalladas!