Resurrección
Resurrección Hacía mucho que Máslova se había acostumbrado a fumar, pero en los últimos tiempos de sus relaciones con el dependiente, y desde que éste la abandonara, también empezó a beber. El vino le gustaba no sólo por su sabor, sino porque le ofrecía la posibilidad de olvidar lo que había sufrido y le daba soltura y seguridad en sí misma, lo cual sólo conseguía con la bebida. Sin beber, experimentaba siempre una sensación de aburrimiento y vergüenza.