Resurrección
Resurrección Vera Bogodújovskaya había sido maestra en una perdida aldea de Nóvgorod, donde Nejliúdov fue con un grupo de camaradas a cazar osos. Esta maestra se había dirigido a Nejliúdov para pedirle dinero con el fin de ingresar en la Universidad. Nejliúdov le dio el dinero y se olvidó de ella. Ahora resultaba que esa persona era una presa política, estaba en la prisión, donde por lo visto se había enterado de su historia, y le ofrecía ayuda. ¡Qué fácil y sencillo había sido todo entonces! Ahora, qué penoso y complicado. Nejliúdov recordó con viveza y alegría aquellos tiempos y su encuentro con Bogodújovskaya. Eran vísperas de Carnaval, en una aldea perdida, a unas sesenta verstas del ferrocarril. La caza tuvo éxito: cobraron dos osos, estaban comiendo y se disponían a marchar cuando entró el dueño de la isbá[30] en que se habían detenido, para decir que la hija del diácono quería ver al príncipe Nejliúdov.
—¿Es guapa? —preguntó alguien.
—¡Está bien de bromas! —dijo Nejliúdov, puso cara seria, se levantó de la mesa, se limpió los labios y se dirigió a la isbá del dueño, pensando por qué tenía necesidad de verle la hija del diácono.
En la habitación estaba una muchacha con sombrero de fieltro y una pelliza, era musculosa, de cara delgada y fea. Lo único que tenía bonito eran los ojos, con cejas enarcadas.