Resurrección
Resurrección Al dÃa siguiente de haber visitado a Máslennikov, Nejliúdov recibió una carta en grueso papel sellado, escrita con letra ampulosa y enérgica, en la que decÃa que habÃa escrito al médico acerca del traslado de Máslova a la enfermerÃa y que lo más probable era que sus deseos fueran cumplidos. Terminaba del siguiente modo: «Tu amigo camarada que te quiere», y bajo la firma «Máslennikov» habÃa estampado una rúbrica enormemente historiada, grande y enérgica.
—¡Tonto! —exclamó Nejliúdov, sin poderse contener, sobre todo porque en la palabra «camarada» se evidenciaba que Máslennikov descendÃa hacia él, es decir, que a pesar de desempeñar el cargo más inmoral, sucio y vergonzoso, se consideraba un hombre muy importante y pensaba que si no le adulaba al menos mostraba que no estaba demasiado orgulloso de su importancia, al llamarle, como antes, camarada.