Resurrección
Resurrección «Por otra parte, hasta que no reciba contestación de MarÃa VasÃlievna —la esposa del mariscal de la nobleza— y no rompa definitivamente con ella, no puedo realizar nada», se dijo. Le resultaba agradable encontrar un motivo por el que podÃa y debÃa aplazar esta decisión.
«Reflexionaré después sobre todo esto», se dijo, cuando su coche, completamente silencioso, se acercaba ya a la entrada de asfalto del Palacio de Justicia.
«Ahora debo cumplir concienzudamente, como lo hago siempre y considero un deber, mi obligación para con la sociedad. Además, a menudo esto suele ser interesante», se dijo mientras pasaba ante el portero para entrar en el vestÃbulo del Palacio de Justicia.