Resurrección
Resurrección La condesa Katerina Ivánovna, por extraño que pareciera y por poco que fuese con su carácter, era ferviente partidaria de una doctrina, según la cual, la esencia del cristianismo consiste en la fe de la redención. AsistÃa a reuniones donde se predicaba esta doctrina, entonces de moda, y reunÃa en su casa a sus seguidores. A pesar de que esa doctrina condenaba no sólo todas las creencias, iconos y sacramentos, sino también los misterios, la condesa Katerina Ivánovna tenÃa iconos en todas las habitaciones e incluso en la cabecera de su cama, y cumplÃa todos los preceptos de la Iglesia, no viendo en esto ninguna contradicción.
—Si tu Magdalena le oyese, se convertirÃa —dijo la condesa—. Y tú ven esta tarde a mi casa sin falta. Le oirás. Es un hombre extraordinario.
—No me interesa eso, ma tante.
—Pues yo te digo que es interesante. Y tú no dejes de venir. Bueno, dime ¿qué más necesitas de m� Videz votre sac.[69]
—También tengo un asunto en la fortaleza.
—¿En la fortaleza? Bueno, puedo darte una nota para el barón Krigsmut. C’est un très brave homme.[70] Tú debes conocerle. Era compañero de tu padre. I donne dans le spiritisme.[71] Pero no tiene importancia. Es un hombre bueno. ¿Y qué necesitas de all�