Resurrección
Resurrección —Necesito pedir que autoricen una entrevista de una madre y su hijo, que está allÃ. Pero me han dicho que eso no depende de Krigsmut, sino de Chervianski.
—Chervianski no me gusta, pero es el marido de Mariette. Se le puede pedir a ella. Lo hará por mÃ. Elle est très gentille.[72]
—Tengo que hacer gestiones también por una mujer. Lleva encarcelada varios meses sin que nadie sepa por qué.
—Bueno, no. Ella misma sà sabrá por qué está detenida. Ellos lo saben muy bien. Y ésas de los cabellos cortos se lo tienen bien merecido.
—No sabemos si es merecido o no, pero sufren. Tú eres cristiana, crees en los Evangelios, y te muestras tan despiadada…
—Eso no tiene nada que ver. Los Evangelios son los Evangelios, y lo que es repugnante es repugnante. Peor serÃa si yo fingiera que amo a los nihilistas y, sobre todo, a los nihilistas de pelo corto, cuando no puedo soportarlos.
—¿Por qué no puedes soportarlos?
—Después de lo sucedido el primero de marzo[73] ¿me lo preguntas?
—Pero no todos han tomado parte en lo del primero de marzo.
—Es igual. ¿Para qué se meten en lo que no les importa? Eso no es cosa de mujeres.