Resurrección

Resurrección

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No lo entiendo, y si lo entiendo no estoy de acuerdo. Si usted reparte la tierra —empezó tranquilamente Ignati Nikíforovich, con la completa y tranquila seguridad de que Nejliúdov era socialista y que la exigencia de la teoría socialista consiste en repartir la tierra por igual y tal reparto es completamente absurdo y que podía refutarlo fácilmente—, si hoy hiciera usted un reparto equitativo de las tierras, mañana pasarán otra vez a las manos más trabajadoras y capacitadas.

—Nadie piensa repartir las tierras equitativamente, la tierra no debe ser propiedad de nadie, no debe ser objeto de compra, venta ni arriendo.

—El derecho de propiedad es innato en el hombre. Sin el derecho de propiedad no habrá ningún interés en trabajar la tierra. Suprima usted el derecho de propiedad y volveremos al estado salvaje —pronunció con autoridad Ignati Nikíforovich, repitiendo aquel conocido argumento considerado irrefutable de que el ansia de poseer tierras es síntoma evidente de que la propiedad territorial debe existir.

—Al contrario, sólo entonces la tierra no permanecerá sin cultivar, como ahora, cuando hay propietarios. Los propietarios son como el perro del hortelano: no saben explotarla ellos, pero no permiten que lo hagan quienes pueden.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker