Resurrección

Resurrección

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Desde que Katiusha la conocía, vio que, estuviese donde estuviera, en las condiciones que fuese, nunca pensaba en sí misma, y siempre estaba preocupada por encontrar la forma de servir, de ayudar a alguien en lo que fuera posible. Uno de sus actuales compañeros, Novodvórov, decía, en broma, que se dedicaba al deporte de la beneficencia. Y era verdad. El interés de su vida lo constituía —lo mismo que el del cazador en descubrir la caza— el encontrar ocasión de servir a los demás. Este deporte se había convertido en una costumbre, y se transformó en el objetivo de su vida. Lo hacía con tanta naturalidad que cuantos la conocían no lo apreciaban pero lo exigían.

Cuando Máslova pasó a los presos políticos, María Pávlovna sintió hacia ella asco y repulsión. Katiusha se dio cuenta de eso, como se dio cuenta también de que María Pávlovna había hecho un esfuerzo sobre sí misma, y la dispensó especial bondad y cariño. Y la bondad y el cariño de un ser tan extraordinario emocionaron tanto a Máslova, que se entregó a ella con toda su alma, adoptando inconscientemente sus puntos de vista y, sin querer, imitándola en todo. Este abnegado cariño de Katiusha enterneció a María Pávlovna y a su vez empezó a quererla.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker