Resurrección
Resurrección Sentimiento que parecía haber despertado en el alma de Nejliúdov un torrente de amor, que antes no encontraba salida y ahora se precipitaba sobre todos los que encontraba.
Durante el viaje, Nejliúdov se encontraba de continuo en un estado de ánimo exaltado, en que, sin querer, se mostraba atento e interesado por todos, desde el cochero y el soldado de la escolta hasta el director de la prisión y el gobernador, con quienes tenía que tratar.
Durante esta época, como consecuencia del traslado de Máslova, conoció a muchos presos políticos. Primero, en Ekaterimburgo, donde vivían con cierta libertad todos juntos en una gran sala; luego, durante las marchas, con aquellos cinco hombres y cuatro mujeres con quienes iba Máslova. Este contacto de Nejliúdov con los deportados políticos cambió por completo la idea que tenía de ellos.