Resurrección
Resurrección Estos dos presos políticos eran gente salida del pueblo: el primero era el campesino Nabátov; el segundo Markel Kondrátiev, obrero de fábrica. Markel se había hecho revolucionario cuando contaba treinta y cinco años, y Nabátov lo era desde los dieciocho. En la escuela de la aldea, Nabátov mostró tal disposición para el estudio que le enviaron a un instituto donde terminó el bachillerato con medalla de oro, a pesar de que tuvo que dar clases para poder vivir. Sin embargo, no ingresó en la Universidad porque desde que cursaba séptimo había decidido que volvería al pueblo, del que había salido, para instruir a sus hermanos abandonados. Así lo hizo: primero trabajó como escribiente en una gran aldea, pero pronto fue detenido por leer libros a los campesinos y haber organizado una sociedad de trabajadores. La primera vez le tuvieron en la cárcel ocho meses y le soltaron, pero le tenían vigilado. Al ser puesto en libertad, se trasladó inmediatamente a otra provincia y se colocó de maestro, y hacía lo mismo. Volvieron a detenerle, y esta vez le tuvieron un año y dos meses en la cárcel. Y allí se fortaleció más en sus convicciones.