Resurrección
Resurrección En su primera declaración, Simón Kartinkin confesó que, en complicidad con Bochkova, y por instigación de Máslova —que había llegado de la casa de tolerancia con la llave— robó el dinero y lo repartió con Máslova y Bochkova —al oír esto, Máslova volvió a estremecerse, se sobresaltó, poniéndose roja como la púrpura, e intentó levantarse y decir algo; el ujier se apresuró a contenerla—. Finalmente —continuó la lectura el secretario—, Kartinkin confesó haber entregado los polvos a Máslova para hacer dormir al comerciante; pero en su segunda declaración negó haber tomado parte en el robo del dinero, así como haber entregado los polvos a Máslova, culpándola de todo sólo a ella. En cuanto al dinero que Bochkova había ingresado en el banco, estuvo de acuerdo con ella, manifestando que era el producto de doce años de trabajo en el hotel y de las muchas propinas que había recibido de los señores.
A continuación siguió la lectura del resultado de careos, las declaraciones de los testigos, la opinión de los peritos, etc.