Stalin
Stalin El campesinado estaba disperso por la superficie de un país inmenso, con ciudades como puntos de contacto. Por sí solo, el campesinado no era capaz siquiera de exponer sus propios intereses, porque en cada región los concebían de distinto modo. El contacto económico entre las provincias se hallaba establecido por el mercado y los ferrocarriles; pero tanto el mercado como los ferrocarriles estaban en manos de la ciudad. Al tratar de trasponer los límites de los pueblos y mancomunar sus intereses, el campesinado tenía que sucumbir por necesidad a la dependencia política de la ciudad. Tampoco era homogéneo el campesinado en sus relaciones sociales, su capa de kulaks trataba, naturalmente, de incitarle a unirse con la burguesía de las ciudades, mientras que las capas inferiores de los pueblos tiraban en dirección a los obreros de la industria ciudadana. En tales circunstancias, el campesinado como unidad era manifiestamente incapaz de asumir las riendas del Gobierno.