Stalin
Stalin En el Cáucaso, en atención a su atraso social y político, lo ocurrido en el Congreso se comprendió aún peor que en otros sitios. Verdad es que los tres delegados caucásicos, en el ardor de la pasión, se unieron a la mayoría en Londres. Pero es significativo que los tres se hicieron más tarde mencheviques: Topuridze abandonó a la mayoría al final del mismo Congreso; Zurabov y Knunyants se pasaron a los mencheviques en el curso de los años siguientes. La famosa imprenta ilegal del Cáucaso, donde predominaban las simpatías bolcheviques, siguió siendo el órgano central del Partido. «Nuestras diferencias de opinión —escribe Yenukidze— no se reflejaban para nada en nuestro trabajo.» Sólo después del tercer Congreso del Partido, es decir, no hasta mediados de 1905, pasó la imprenta a poder del Comité Central bolchevique. Por consiguiente, no hay razón para dar crédito a la aserción de que Koba, encerrado en una prisión remota, pudiera valorar, desde luego, las diferencias como «sumamente serias». Nunca fue su fuerte la previsión. Y no seria difícil censurar a un joven agitador, aun menos circunspecto y suspicaz, que hubiera partido para Siberia sin tomar posiciones en la lucha interna del Partido.