Stalin
Stalin Desde Siberia, Koba volvió directamente a Tiflis; este hecho no puede menos de causar asombro. Fugitivos totalmente desconocidos, rara vez volvían a sus residencias habituales, donde la policía, siempre vigilante, no tardaría en localizarlos y vigilarlos, especialmente tratándose, no de San Petersburgo o Moscú, sino de una pequeña ciudad de provincia como Tiflis. Pero el joven Djugashvili no se había desprendido aún de su cordón umbilical caucásico; el lenguaje usado en su propaganda seguía siendo georgiano casi exclusivamente. Además, no se consideraba foco de la atención de la policía. Aún no se había propuesto probar sus aptitudes en la Rusia central. No era conocido fuera del país, ni tampoco intentó salir de él. Además, al parecer, había otro motivo le retenía en Tiflis; si Iremashvili no se confunde en su cronología, por entonces ya se había casado Koba. Durante su encierro y deportación, su joven esposa se había quedado en Tiflis.