Stalin
Stalin Además de Lenin, para el Comité Central fueron elegidos el ingeniero Leónidas Krassin y el naturalista A. A. Bogdanov, físico y filósofo, coetáneos de Lenin ambos; Postolovsky, que abandonó poco después el Partido, y Rikov. Los suplentes eran el «literario» Rumyantsev y los dos prácticos Gussev y Bour. No hace falta decir que nadie pensó en proponer a Koba para miembro del primer Comité Central bolchevique.
En 1934, el Congreso del Partido Comunista de Georgia, sirviéndose como base del informe de Beria, declaró que «nada de cuanto hasta ahora se ha escrito refleja el verdadero y auténtico papel del camarada Stalin, quien realmente dirigió la lucha de los bolcheviques en el Cáucaso durante buen número de años». El Congreso no explicó los pormenores. Pero todos los viejos autores de Memorias e historiadores habían sido proscritos, y algunos incluso fusilados. Luego, para rectificar todas las iniquidades del pasado, se decidió fundar un «Instituto Stalin» especial. Así té dio Origen a una purga inexorable de todos los viejos pergaminos, que inmediatamente se cubrieron de nuevos textos. Jamás ha habido bajo la bóveda celeste una invención de falsedades en tan gran escala. Mas la situación del biógrafo no queda por eso totalmente desamparada.