Stalin
Stalin Los sucesos se sucedieron incesantes. Koba permaneció al margen, descontento de todo el mundo y de sí mismo. Todos los bolcheviques de nota, entre ellos muchos que por aquellos años eran los dirigentes del movimiento en el Cáucaso (Krassin, Postolovsky, Stopani, Lehman, Halperin, Kamenev, Taratuta y otros), dieron de lado a Stalin, sin mencionarle en sus Memorias, y él mismo nada tiene que decir acerca de los otros. Algunos como Kurnatovsky y Kamenev, indudablemente estuvieron en relación con él en el curso de sus actividades revolucionarias. Otros pueden haberle conocido, pero no le conceptuaron distinto del promedio de los «hombres de Comité». Ni uno siquiera de ellos le distinguió tan sólo con una palabra de estimación o de camaradería, y tampoco dio a los futuros biógrafos oficiales el menor punto de apoyo en forma de una referencia benévola.