Stalin
Stalin Mientras tanto, Lenin estaba oculto en Finlandia, en Kuokalla, en constante contacto con San Petersburgo y con todo el país. Los otros miembros del Centro bolchevique estaban con él. Allí se recogieron los rotos hilos de la organización ilegal para entrelazarlos de nuevo. «De todos los rincones de Rusia —escribía Krupskaia— venían camaradas, con los cuales discutíamos nuestra labor.» Krupskaia menciona varios nombres, incluso el de Sverdlov, quien «goza de enorme influencia» en los Urales, el de Vorochilov, y otros más. Pero, a pesar de las ominosas imprecaciones de la crítica oficial, no menciona una sola vez a Stalin durante aquel período. Y no porque se guarde de citar su nombre; por el contrario, siempre que tenía el más ligero fundamento de hecho, se esforzaba por destacarlo. Es que, sencillamente, en su memoria no guardaba de él el menor recuerdo.