Stalin

Stalin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No sin extrañeza, nos enteramos por estas líneas de que Koba, que había renegado de la religión a los trece años, se casó luego con una mujer ingenua y profundamente religiosa. Eso puede parecer un caso vulgar y corriente en un medio burgués estable, en que el marido, se tiene por agnóstico o se distrae con ritos masónicos, mientras que su mujer, después de consumar su postrer adulterio, se arrodilla devotamente en el confesionario ante su director espiritual. Pero entre los revolucionarios rusos, tales asuntos eran muchísimo más importantes. No había un anémico agnosticismo en el meollo de su filosofía revolucionaria, sino un ateísmo militante. ¿Cómo podían tener la menor tolerancia personal frente a la religión, inextricablemente ligada a todo aquello que se habían comprometido a combatir arrostrando continuos riesgos? Entre los trabajadores, que se casan pronto, podrían encontrarse no pocos casos de un marido que se hace revolucionario después de la boda, mientras que la mujer continúa tercamente aferrada a la vieja fe. Pero aun esto solía dar lugar a conflictos dramáticos. El marido mantenía su nueva vida oculta y secreta, y cada vez se iba alejando más de ella. En otros casos, el marido conseguía convertir a su mujer a sus propias opiniones, apartándola del parecer de sus propios familiares. Los trabajadores jóvenes solían quejarse con frecuencia de que les era difícil encontrar muchachas emancipadas de las viejas supersticiones. Entre la juventud estudiantil, la elección de pareja era mucho más fácil. Casi no se daban ejemplos de intelectual revolucionario que se casara con una creyente; y no porque hubiera normas que lo dispusieran así. Pero tales cosas no, estaban de acuerdo con las costumbres, las ideas y los sentimientos de esas gentes. Koba fue indudablemente una rara excepción.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker