Stalin
Stalin Al parecer, la disparidad de opiniones no dio lugar a ningún conflicto dramático. «Este hombre, de espíritu tan inquieto, que se sentía constantemente vigilado, bajo la constante mirada de la policía secreta zarista, en todos sus pasos y en todo cuanto hacía, no podía encontrar cariño más que en su empobrecido hogar. Sólo su mujer, su hijo y su madre escapan al rencor que prodigaba a todos los demás.» El idílico cuadro familiar que traza Iremashvili permite deducir que Koba era tolerante hasta la indulgencia con las creencias de su compañera. Pero como eso está en contradicción con su carácter tiránico, lo que parece tolerancia debe ser indiferencia moral. Koba no buscaba en su mujer una amiga capaz de compartir sus ideas o, al menos, sus ambiciones. Le bastaba encontrar en ella una mujer sumisa y amante. Por sus opiniones era marxista y por sus sentimientos y necesidades espirituales, era hijo del osetino Bezo, de Didi-Lilo. No solicitaba de su mujer más de lo que su padre había hallado en Keke.