Stalin
Stalin El 20 de setiembre, Koba fue trasladado a Solvychegodsk, en la parte norte de la provincia de Vologda. Aquello era un destierro privilegiado; sólo por dos años, y no en Siberia, sino en Rusia europea; no en un poblado, sino en una pequeña ciudad de dos mil habitantes, con grandes oportunidades para huir. Esto significaba que los gendarmes no tenían pruebas de gravedad siquiera moderada contra Koba. Dado el reducidísimo coste de la vida en aquellos confines remotos, no era muy difícil para los desterrados arreglarse con los contados rublos al mes que el Gobierno les concedía; para extraordinarios recibían ayuda de sus amigos y de la Cruz Roja revolucionaria. No sabemos cómo pasó Koba sus nueve meses en Solvychegodsk, lo que allí hizo ni si estudió. No se han publicado documentos de ningún género: ni sus ensayos, ni sus diarios, ni sus cartas. En el «caso de José Djugashvili», se lee: «grosero, imprudente, irrespetuoso con sus superiores». La «irresponsabilidad» era atributo común a todos los revolucionarios; la «grosería», el suyo personal.