Stalin
Stalin A fines de 1910 hubo manifestaciones callejeras (cosa no vista hacía mucho tiempo), en relación con las muertes del liberal Morumtsev, que había sido presidente de la primera Duma, y de León Tolstoi. El movimiento estudiantil entró en una fase nueva. Superficialmente (tal es la habitual aberración del idealismo histórico), podría haberse creído que la delgada capa de los intelectuales era el lugar de incubación de la insurrección política, y que por la fuerza de su ejemplo estaba comenzando a atraer a la capa superior de los trabajadores. En realidad, la ola del resurgimiento no iba de la cúspide a la base, sino al contrario. Gracias al revivir de la industria, la clase trabajadora iba gradualmente saliendo de su estupor. Pero antes de que los cambios, químicos que habían transformado a las masas se hicieran perceptibles, pasaron a los estudiantes por medio de los grupos sociales intercalados. Como la juventud estudiantil era más fácil de impulsar, la renovación se manifestó ante todo en forma de alborotos estudiantiles. Pero el observador debidamente preparado podía ver de antemano que las manifestaciones de los intelectuales no eran más que un síntoma de procesos mucho más profundos e importantes dentro del mismo proletariado.