Stalin

Stalin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Efectivamente, la gráfica del movimiento huelguístico comenzó a ascender. Verdad es que el número de huelguistas en 1911 no excedió de un centenar de millares (el año anterior no había llegado a la mitad de esa cifra siquiera), pero la lentitud del resurgimiento mostraba qué intenso era el estupor que se imponía vencer. De todos modos, a fines del año los distritos obreros presentaban un aspecto muy distinto que a su comienzo. Después de las fructíferas cosechas de 1909 y 1910, que dieron ímpetu al renacimiento industrial, vino una desastrosa recolección en 1911, que, sin detener el resurgimiento, condenó a veinte millones de campesinos a morir de hambre. La inquietud, iniciada en las aldeas, volvió a poner el problema campesino en primer término. La Conferencia bolchevique de enero de 1912 tenía justo motivo para referirse a «la iniciación del renacimiento político». Pero la ruptura súbita no se produjo hasta la primavera de 1912, después de la famosa matanza de obreros en el río Lena. En la profunda taiga, a más de cinco mil millas de San Petersburgo y a más de cuatrocientas del ferrocarril más próximo, los parias de las minas de oro, que cada año proporcionaban millones de rublos a los bolsillos de accionistas ingleses y rusos, reclamaban la jornada de ocho horas, aumento de salarios y abolición de multas.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker