Stalin
Stalin La ambición de Koba, nada censurable, se vio inesperadamente revelada por otra carta suya dirigida a los bolcheviques de Moscú.» Soso el caucásico os escribe —asà comenzaba la carta—. Me recordaréis de 04 (1904), en Tiflis y Bakú. En primer lugar, mis afectuosos saludos a Olga, a ti, a Germanov. I. M. Golubev, con quien estoy pasando mis dÃas en el destierro, me ha hablado de vosotros mucho. Germanov me conoce por K... b... a (él lo entenderá).» Es curioso que ya en 1911, Koba se viese obligado a hacerse recordar de los viejos miembros del Partido recurriendo a indicaciones indirectas y puramente accidentales, todavÃa era desconocido y se veÃa en riesgo de que lo olvidaran fácilmente. «Estoy terminando (el destierro); para julio de este año —continuaba—. Ilich y Co. me llaman a uno de dos centros, sin aguardar a que cumpla aquÃ. Sin embargo, me gustarÃa terminar (una persona legal tiene más oportunidades)... Pero si la necesidad apremia (estoy esperando su respuesta), entonces, naturalmente, saldré como pueda... Nos consumimos de inacción, yo estoy literalmente ahogándome.»