Stalin
Stalin La conferencia a que fue llamado duró desde el 28 de diciembre hasta el 1 de enero de 1913, y a ella asistieron trece personas, miembros del Comité Central, de la fracción de la Duma y dirigentes locales destacados. Además de los problemas de política general derivados del resurgimiento revolucionario, la conferencia se ocupó de las agudas cuestiones de la vida interna del Partido: la fracción de la Duma, la Prensa del Partido, la actitud hacia los liquidadores y hacia la consigna de «unidad». Los informes principales fueron los de Lenin. Debe suponerse que los diputados de la Duma y Stalin se vieron obligados a, escuchar no pocas verdades amargas, aunque se expresaran en tono cordial. Parece ser que Stalin se mantuvo pacífico en la conferencia; sólo eso puede explicar el hecho de que en la primera edición de sur Memorias (1929), el deferente Badayev dejara incluso de mencionarle entre los participantes. Guardar silencio en momentos de apuro es, además, el método favorito de Stalin. Los registros y otros documentos de la conferencia «no se han encontrado aún». Es muy probable que se adoptaran medidas especiales para asegurarse de que no se encontraran. En una de las cartas de Krupskaia, de aquel período, se dice lo siguiente: «En esta conferencia, los informes de procedencia local fueron muy interesantes. Todo el mundo decía que las masas aumentaban... Durante las elecciones se ha puesto en evidencia que había organizaciones obreras espontáneas en todas partes... En su mayoría, no están en contacto con el Partido, pero son del Partido en espíritu.» En cuanto a Lenin, indicaba en una carta a Gorki que la conferencia «había sido un gran éxito» y «daría sus frutos». Por encima de todo, su preocupación era afirmar la política del Partido.